(*) Además de ser una obra sencilla y fascinante, refleja la inocencia y la nobleza de las palabras del niño, hermoso!
sábado, 4 de julio de 2020
domingo, 17 de mayo de 2020
Fragmento de "Gracias por el fuego"*
Hoy sí la rambla. Nada de Canelones. Está lindo aquí, corre un vientito. Por lo menos este verano artificial se parece a nuestro verano verdadero: al atardecer refresca ¿ Y si, por ejemplo, pensara ahora en Dolores? Desde hoy me está dando vueltas en la cabeza el poema que hizo Vargas cuando se enamoró de aquella morochita de Arquitectura. Una miniatura, lindísima y simpática, pero casada. Después, cuando todo había pasado, me dio una copia a máquina y me dijo: Creo que es lo más verdadero que escribí y además no creo que escriba algún día nada mejor. Tenía razón, después de todo. En ese entonces escribía bastante, pero después se metió en el República, y más adelante consiguió unas representaciones y se casó y tiene un montón de hijos. Pero el poema es bueno, claro que sí. Me lo aprendí de memoria y me daba lástima no tener en quien pensar cuando lo decía. Ahora tengo. Pero no estoy seguro de acordarme. A ver.
"Porque te tengo y no
porque te pienso
porque la noche está de ojos abiertos
porque la noche pasa y digo amor
porque has venido a recoger tu imagen
y eres mejor que todas tus imágenes
porque eres linda desde el pie hasta el alma
porque eres buena desde el alma a mí
porque te escondes dulce en el orgullo
pequeña y dulce
corazón coraza
porque eres mía
porque no eres mía
porque te miro y muero
y peor que muero
sino te miro amor
sino te miro
porque siempre existes dondequiera
pero existes mejor donde te quiero
porque tu boca es sangre
y tientes frío
tengo que amarte amor
tengo que amarte
aunque esta herida duela como dos
aunque te busque y no te encuentre
y aunque
la noche pase y yo te tenga
y no."
Me acordé y es para vos, Dolores. Lo hizo otro, para otro, pero también yo lo hice y es para vos. Lo hizo otro porque yo no sé decir las cosas que siento, pero reconozco cuando alguno es capaz de decirlas por mí. Y es también un modo de decirlas. A lo mejor, Vargas ya no se acuerda de esto que escribió. Yo me acuerdo y es un modo de hacerlo mío. Porque eres mía, porque no eres mía. Nadie podría decirlo mejor, ¿verdad? Corazón coraza. Es para vos Dolores. Ya no se quién lo hizo. Acaso Vargas fue un robot que pensó por mí. Acaso yo soy Vargas, o Vargas era yo. Lo único seguro es que estas existiendo, Dolores, en algún rincón de este día, en algún lugar del mundo, sola o con alguien pero sin mí. Lo único seguro es que sos mejor que todas tus imágenes, que todas las imágenes que yo tengo de vos. ¿Quise esperar este instante a solas, sin prisa exterior y sin testigos, para decirme, con todas las letras, que estoy enamorado? ¿A los cuarenta y cuatro años? Quizá solo semienamorado. Porque ella dice que no, que no me quiere. Y para estar total, completa y absolutamente enamorado, hay que tener plena conciencia de que uno también es querido, que uno también inspira amor. De modo que semienamorado. Pero ¿en qué forma? No como en la adolescencia, por supuesto que no. Entonces era una especie de locura contenta, un frenesí, que llevaba en su propio énfasis el germen de la autodestrucción, una suma de juego más sexo. Ahora es otra cosa. El sexo está, claro, cómo no iba a estar. Dolores me atrae físicamente. Me toca apenas, apoya una mano sobre mi brazo, no como un gesto de amor sino como un simple acompañamiento de la conversación, y siento en mí un estremecimiento, acuso inmediatamente recibo de esa piel mansa, tibia, prometedora, que aplasta momentánea y suavemente los vellos de mi antebrazo o mi muñeca. Pero hay mucho más. Mi conmoción interior es más viva aún cuando me mira que cuando me toca. Además, me ha tocado tan pocas veces y siempre por motivos tan triviales. En cambio, siempre me mira, nunca rehuye mis ojos. Tiene una formidable capacidad de estar íntegra en su mirada, para mirar viviendo, para mirar sintiendo, para mirar simpatizando. Ella simpatiza conmigo, de eso si estoy seguro. Y su simpatía es tan cálida, tan vital, tan lúcida, que es casi el equivalente de un amor. Es probable que una mujer de intimidad más pobre o más rígida, en un instante de amor, en su mejor instante de amor, pueda alcanzar ese mismo nivel de comunicación y de intimidad afectiva. Dolores, solo simpatizando, equivale a otra mujer en el cenit de su amor. Pero nada de eso es suficiente. Porque aunque yo capte, o crea captar, la intensidad afectiva de Dolores cuando simpatiza conmigo, demasiado sé que ése no es su máximo, que su máximo no es la mera simpatía, por intensa que ésta sea, sino el amor. Y no puedo evitar esa conjetura: si la mera simpatía de Dolores me conmueve así, ¿cómo no habría de conmoverme el amor de Dolores, el amor en su máximo, en plena ebullición? Y ante esa posibilidad tampoco puedo evitar sentir un vértigo, no puedo evitar que se me vaya la cabeza. Tal vez mañana o pasado me resigne. Pero hoy sufro como condenado. Ayer mismo yo no sabía que podía querer así. Entonces ¿qué ha pasado? ¿Es simplemente porque hablé, porque se lo dije? Puede ser. Hoy, a medida que se lo iba diciendo sentía que eso era más y más verdadero, como si al decirlo yo, fuera haciendo proselitismo conmigo mismo, convenciendo para siempre a mi corazón, este mismo corazón que ahora me duele, sí, físicamente, éste órgano hueco y muscular que de algún modo se las arregla para ocuparse simultáneamente de la sangre y las emociones. Si por lo menos ahora, cuando llegue a casa, pudiera estar solo, si por lo menos nadie me hablara. Pero no, seguramente vendrá Susana a contarme los chismes de Laura o a quejarse de lo cansada que está debido a que se ha quedado sin muchacha, o a pedirme que le hable seriamente a Gustavo, porque cada vez tiene más amistades anarquistas o socialistas o comunistas, o a informarme de que llamó tía Olga para decirle lo buen tipo que soy, o, lo peor de todo, a sugerirme que hoy vayamos a cenar a Carrasco, porque no está como para ponerse a cocinar. Hoy no quiero ir a comer afuera. Quiero cenar muy frugalmente, tal vez una ensalada bien fresca y nada más, y después salir a caminar un rato, pero solo. Ojalá que cuando le diga a Susana si quiere venir conmigo, me diga como tantas veces que está muy cansada, que va acostarse temprano. Quiero salir a caminar solo por la Rambla, o quizá ir a mirar las fosforescencias en las olas o tenderme boca arriba en la arena. Pero ya veo, Susana me está esperando junto a la verja, y esto no es precisamente un buen indicio. Todavía esta bien Susana, pese a los treinta y nueve años que cumple la semana que viene. Pero no se trata de eso.
- ¿ Mucho calor en el centro?
- Horrible. En este momento, creo que lo más importante es la ducha que voy a darme.
- Eso es, duchate y ponete fresco. Vine aquí a esperarte para que no entres el auto al garaje. Estoy tan cansada ahora que no tengo muchacha, que, francamente, no tengo ganas de cocinar. ¿ Qué te parece si vamos a cenar a Carrasco?
(*) Tomado del libro Gracias por el fuego - Mario Benedetti 1969,
De bolsillo - julio 2015. (Este texto tiene objeto didáctico, así como rendir homenaje a la obra y legado del autor, conmemorando el día de su deceso, 17 de mayo de 2009 )
martes, 21 de abril de 2020
Economía y relaciones comerciales en tiempos de pandemia

Por: Ricardo Escobar
En
pleno apogeo de la pandemia del COVID -19 ocasionado por el virus SARS –Cov2, se
avizora una inevitable recesión económica a nivel mundial y en consecuencia
local, sin lugar a duda, esta coyuntura y posterior etapa de recuperación
arroja perdedores y ganadores. Aunque suene muy tentador creer teorías conspirativas
que circulan en redes sociales, éstas carecen de la rigurosidad científica y práctica
que validen estas afirmaciones, el problema es que en los últimos años, los
políticos populistas en muchos países, incluidos aquellos democráticos, han
socavado deliberadamente la confianza de la gente en la ciencia. Entre otras
cosas se ha escuchado que el virus fue creado en un laboratorio, otras teorías
afirman que es una guerra biológica y otras apuntan a que estamos viviendo la
tercera guerra mundial o incluso el propio apocalipsis. Motivo a usted querido
lector verifique sus fuentes de información pero sobre todo apele a su
capacidad de análisis y discernimiento.
La
comunidad científica ya se ha pronunciado, puesto que han descartado que un virus
de esta magnitud se haya creado en un laboratorio, como lo afirma Carolina
Cárdenas, especialista en biología molecular (Cardenas , 2020) ; “Ni los laboratorios más equipados y los
mejores científicos tienen la capacidad de predecir la especificidad de varias
cosas como para que esto ocurra. El virus SARs Cov – 2 que ocasiona el COVID-
19 tiene características tan nuevas y específicas en cuanto a la unión a la
célula humana y al éxito de su infección el cual no puede haber sido creado de
cero en un laboratorio y tampoco partiendo de un virus ya conocido como los
anteriores de la familia de coronavirus y SARs”.
Habiendo
aclarado de entrada este punto, es preciso entender las relaciones
interdependientes de los países a través de la globalización, este último
término se refiere a la integración de las economías del mundo por medio de la
reducción de barreras al movimiento de capitales, pero especialmente de los factores
de circulación[1].
Es cierto que estas medidas se ocupan sólo de los aspectos económicos de la
interdependencia global. Sin embargo, el Índice de Globalización, muestra
algunas dimensiones de esta casi hiperdependencia mundial, siendo estas; económica, tecnológica, contacto personal y, política (Daniels, Radebaugh, & Sullivan, 2013) . Aquí es donde convergen
algunos conceptos, especialmente la “aldea global” en relación a la rapidez con
que el virus se propagó a nivel mundial, ocasionado principalmente por el tercer
factor que se refiere a viajes y turismo internacional, tráfico telefónico
internacional y transferencias personales de fondos a destinos internacionales.
Conviene
revisar además, algunos acontecimientos de relevancia en la historia de la humanidad a
fin de sostener lo que actualmente estamos viviendo. Entre estos
acontecimientos destacan las grandes revoluciones de la humanidad, según lo
manifiesta el autor Harari (2014) siendo
éstas en orden sucesivo; la revolución cognitiva, agrícola, industrial y
científica. En el contexto actual, la primera y la última toman especial
relevancia, la primera dado que el ser humano es por naturaleza social y a lo
largo de la historia ya ha enfrentado varias enfermedades que han tenido como
protagonista el contagio a través del contacto personal. Por su parte en la
cuarta revolución, los científicos ya venían advirtiendo un posible brote de
virus asociados a la evolución natural, procedentes de la familia de los
coronavirus de animales como el Camello (MERs) y el actual SARS – Cov 2 que se
presume pudo haberse transmitido a partir de un murciélago y como animal
intermedio el pangolín, tal como ha ocurrido en otros coronavirus causantes de síntomas
graves (Nature.,
2020, págs. 265-269) .
Dadas
estas condiciones, el confinamiento y distanciamiento social en occidente es consecuencia
del crecimiento exponencial de la pandemia que al redactar estas líneas alcanza
a 2’546.527[2]
personas. Esto no fue transparentado y controlado por el gobierno chino a
tiempo, cuando lo advirtieron los médicos del país asiático a finales de 2019. Inmediatamente,
varios líderes políticos subestimaron el poder del brote epidemiológico tanto a
nivel sanitario como a nivel económico a tal punto que en marzo[3] la OMS declaró como
Pandemia al COVID - 19, mientras que las bolsas de valores mundiales se desplomaban
en sesiones históricas. Es decir que el descontrol se debe principalmente la
incompetencia humana más que a la ira divina u otros factores (Harari Y. , 2020) . En este escenario, los precios del petróleo ya
venían cayendo por una baja demanda y una sobre oferta mundial, en medio de plena propagación del virus, Arabia Saudita básicamente líder y dueño de la OPEP
anunció el aumento de producción para presionar a Rusia y Estados Unidos sobre
su acumulación de reservas y cuotas de producción, fue una jugada desastrosa en
el momento equivocado lo que ha llevado al precio del oro negro a mínimos
históricos desde 1998, lo que podría desencadenar en una crisis similar al gran crack de 1929. En la sesión del
20 de abril el precio del contrato de mayo del crudo WTI[4] cerraba a USD -37.89, lo
que significa que quienes tenían esos contratos debían pagar para que el crudo
físico sea almacenado. A diferencia de crisis anteriores, ahora la demanda
mundial también ha caído y la recuperación del precio parece estar lejos, se ha
visto en los mercados una tendencia lateral y se prevé que el precio recién se
estabilice en los contratos de junio, lo cual lleva a pensar en dos cosas. La
primera el posible fin de la era petrolera en vista de la decreciente demanda
y el surgimiento de energías alternativas más limpias y en segundo lugar que la
crisis para el Ecuador será aún más severa que para las demás economías.
En
medio de todo esto, China también pierde, porque ha registrado muertes, pero
sobre todo sufrirá las consecuencias de la recesión económica y el
desabastecimiento de materias primas y bienes intermedios producto de la
paralización de las cadenas globales de suministro. Actualmente, la prioridad
de los países es superar la crisis sanitaria y apostar a la recuperación
económica, lo cual vendrá acompañado de aranceles a la importación, lo que ya
se vivía con la guerra comercial entre Estados Unidos y China, con niveles históricamente
altos de barreras al comercio. Al menos en el corto y medio plazo las
compras al gigante asiático se verán limitadas por otros productos de mayor
necesidad como alimentos y dispositivos médicos para enfrentar la crisis
sanitaria.
Se
habla también de una recompra de acciones de empresas de occidente a “precios
bajos”, siendo importante mencionar que no se conoce a ciencia cierta los
tenedores de acciones de las principales empresas norteamericanas y tampoco los
acreedores de las obligaciones de las mismas. En ese sentido, aunque China pudo haber sacado partido de aquello, las acciones de las empresas norteamericanas no han
sufrido cambios significantes en sus tenedores y las pérdidas no han alcanzado
a crisis anteriores de similar magnitud.
Finalmente,
haciendo caso omiso a las advertencias de la comunidad científica y lejos del
sentido común, todos los países incluyendo China y Estados Unidos se confiaron
y subestimaron el poder de la pandemia, lo que lleva a la primera conclusión, a pesar de que el virus tuvo su origen en oriente, este es un problema mundial
y ahí es cuando el concepto de “aldea global” cobra aún más relevancia porque
reduce la humanidad a una comunidad relativamente pequeña, ultra conectada, dónde todos los países han perdido.
La
segunda conclusión es que la aldea global es cada vez más chica, por lo tanto
este punto de inflexión en la humanidad servirá como una oportunidad para
desarrollar el comercio mundial y las cadenas globales de valor a través de
alternativas disruptivas, por ejemplo con tecnologías y comportamientos, comercio
electrónico, big data, fintech, inteligencia artificial, automatización y el
blockchain.
Entre
los sectores ganadores pre y post pandemia se pueden citar por ejemplo;
supermercados y grandes cadenas de consumo, tecnologías de entretenimiento en
el hogar como Netflix, servicios de cuidados de la salud a través de medicina
en ordenador, redes sociales y software de comunicación como Zoom. Asimismo, nuevos sectores o algunos que se consolidarán; el sector
financiero a través de fintech, dinero electrónico y criptomendas como por
ejemplo el bitcoin. De hecho, en días
pasados el gigante tecnológico Facebook ha anunciado el lanzamiento de su
criptomoneda llamada “libra” para hacer frente al Bitcoin. Otros sectores como compras
automatizadas en base a perfiles del consumidor, transporte customizado similar a la oferta de Uber, revolución de la cadena de suministro y
delivery personalizado.
El
antídoto para enfrentar las crisis es la información y la cooperación oportuna de
la comunidad internacional, en este punto la pregunta no es si estos cambios
ocurrirán, sino cuán profundos serán y cuál será su impacto en la
interdependencia global, seguramente en medio de una nueva revolución de la humanidad. Como
lo afirmaba McLuhan quien empleó por primera vez el término “aldea global” “el cambio tecnológico no es inevitable si
entendemos sus componentes y sabemos cómo contenerlo y hasta apagarlo para
protegemos de él cuando sea necesario”.
Trabajos citados:
Cardenas , C. (17 de Abril de 2020). media.com.
Obtenido de 2020:
https://medium.com/@anacarfi7593/el-nuevo-sars-cov-2-fue-creado-en-un-laboratorio-ee89f220f75
Daniels, J. D., Radebaugh,
L. H., & Sullivan, D. P. (2013). Negocios Internacionales
"Ambientes y Operaciones". México: Pearson.
Harari, Y. (17 de Abril de
2020). South China Morning post. Obtenido de South China Morning post:
https://www.scmp.com/news/china/article/3077960/homo-deus-author-yuval-harari-shares-pandemic-lessons-past-and-warnings?fbclid=IwAR2b6pMEt1Gj4mpsBjSapqwL79e_tg_76eL4MLL788WYGDgTGRDbkM1H8y8
Harari, Y. N. (2014). De
animales a dioses "Breve historia de la humanidad". Bogotá:
Debate.
Nature. (2020). A new
coronavirus associated with human respiratory disease in China. Nature,
265-269.
martes, 16 de julio de 2019
La Ruta de la seda y su aporte en el desarrollo del comercio mundial y las cadenas globales de valor*
Antiguamente, la Ruta de la Seda fue un importante eje
comercial entre Asia y Europa. El hermoso tejido de la seda, se obtiene de filamentos
que desprenden los capullos de una especie de gusano. Estos suaves tejidos se utilizaban
para la confección de vistosos y finos vestidos, considerados artículos de lujo.
¿Cómo ha contribuido la Ruta de la Seda para el desarrollo del comercio mundial y las cadenas globales de valor?
En la legendaria China, la industria del gusano de
seda, así como las rutas comerciales con los países occidentales, se establecieron
desde el año 2460 a .c, hasta el siglo XIV. Desde un
principio, los propios
chinos se dieron
cuenta que la seda era un inmenso tesoro. Su cultivo, fue uno de los secretos
mejor guardados en la historia, a tal punto, que su divulgación se castigaba
con la pena de muerte. Esta red de caminos impulsados por el creciente comercio
de la seda, partía desde China hasta la costa de Siria, representando además un
importante intercambio cultural. (Llagostera, 2004) .
Los visitantes y mercaderes, incluyendo al viajero
veneciano Marco Polo, llegaban desde Europa donde este producto era muy apetecido[1].
Estos comerciantes a través de mar y tierra lograron establecer,
hace 2300 años las rutas de intercambio de productos entre los extremos del
continente euroasiático, lo que permitió el florecimiento del comercio, la cultura y el descubrimiento de avances como el hierro fundido y el vidrio de Occidente (Higueras, 2015) . Esta senda de las caravanas, recibió el nombre de Seidenstrasse “Ruta de la Seda” por el geógrafo alemán Ferdinand von Richthofen (1833-1905), en el
siglo XIX , cuando ya había caído en desuso.
Posteriormente, la aparición de una única zona monetaria transnacional y
transcultural puso los cimientos para la unificación de Afroasia, y finalmente
de todo el globo, en una única esfera económica y política. Las personas
continuaban hablando dialectos extraños, obedecían a gobernadores diferentes y
adoraban a dioses distintos, pero todos creían en las monedas de oro y plata.
Sin esta creencia compartida, las redes comerciales globales habrían sido
prácticamente imposibles. El oro y la plata que los conquistadores del siglo
XVI encontraron en América permitieron a los mercaderes europeos adquirir seda,
porcelana y especias de Asia oriental, con lo que movían las ruedas del
crecimiento económico en Europa como en Asia oriental. La mayor parte de oro y
plata extraídos de las minas de Centro América y los Andes se escapó de las
manos europeas hasta encontrar una buena acogida en las bolsas de los fabricantes
chinos de seda y porcelana. (Harari, 2014)
En el año 2014, la UNESCO, eligió un tramo de la ruta, como
Patrimonio de la Humanidad bajo la designación; Rutas de la Seda: red viaria de la ruta del corredor Chang’an-Tian-shan.
La ruta abarca 5.000 kilómetros de la gran red viaria que va desde Chang’an/Luoyang,
capital principal de China durante el reinado de las dinastías Han y Tang,
hasta la región de Zhetysu, situada en Asia Central. (UNESCO, 2019)
Hoy en día, China ha emprendido un proyecto ambicioso sin
precedentes, denominado; “Un Cinturón-Una Ruta” (One Belt-One Road, en inglés). Lo que hace apenas algunos años
comenzó con un discurso del presidente Xi
Jinping sobre revitalizar la antigua Ruta de la Seda, se ha convertido en un
desafío mayor, una revolución total en infraestructura, tránsito de mercancías,
pasajeros, hidrocarburos y alta tecnología (Higueras, 2015) . Desde el sudeste asiático hasta Europa
oriental y África, el plan incluye 71 países que representan la mitad de la
población mundial y una cuarta parte del PIB mundial. La iniciativa de Pekín ha
sido llamada un “Plan Marshall chino”, un paquete de estímulo para una economía
en desaceleración y una campaña de marketing masiva para algo que ya estaba sucediendo;
la inversión china alrededor del mundo y el surgimiento de una potencia
contrahegemónica. (Kuo & Kommenda, 2019)
Trabajos
citados
Harari, Y. N. (2014). De
animales a dioses "Breve historia de la humanidad". Bogotá:
Debate.
Higueras, G. (2015). La ruta de la seda silgo XXI. Política Exterior.
Kuo, L., & Kommenda, N. (05 de julio de 2019). The Guardian. Recuperado
el 05 de julio de 2019, de The Guardian:
https://www.theguardian.com/cities/ng-interactive/2018/jul/30/what-china-belt-road-initiative-silk-road-explainer
Llagostera, E. (2004). La seda China y la ruta de la seda. Boletín de
la Asociación Española de Orientalistas, XL(2004) 243-265, 243-265.
UNESCO. (03 de julio de 2019). UNESCO. Recuperado el 03 de julio
de 2019, de UNESCO:
http://www.unesco.org/new/es/media-services/single-view/news/four_new_cultural_sites_inscribed_on_world_heritage_list/
domingo, 13 de mayo de 2018
Gerencia en tiempo de crisis
Gerencia en tiempo de crisis
¿Se
puede administrar en tiempos de crisis y sortear de mejor manera las
dificultades que ésta conlleva? ¡La respuesta es sí! En perspectiva, se
entiende por crisis, el cambio profundo y de consecuencias importantes en un
proceso o una situación, o en la manera en que estos son apreciados[1].
La
crisis puede afectar en diversos ámbitos y a los diferentes stakeholders[2], todo depende del momento
y las variables que la componen. La “resiliencia”, sustenta la premisa de que
los empresarios latinoamericanos, al haber sido formados en un ambiente de
inestabilidad permanente, posen el instinto para desempeñarse en un contexto
inestable mucho más desarrollado que empresarios y ejecutivos de otras
latitudes (Schneider , 2006)
El
concepto de personalidad resistente que aparece por primera vez en la
literatura científica por los autores Kobasa y Maddi (1972) quienes
desarrollaron el concepto, a través del estudio de aquellas personas que ante
hechos vitales negativos parecían tener características de personalidad que les
protegían. Lo anterior puede resultar un tanto extraño. Sin embargo, se
entiende por “Resiliencia” como la capacidad del ser humano y de las empresas para
hacer frente a las adversidades, superarlas y para transformarlas
positivamente.
Las
variables que supone una crisis pueden ser tanto externas como internas y,
resultan diversas. Entre otras destacan por ejemplo; ataques a la empresa de
cualquier naturaleza, política, fenómenos naturales (externas) y por otro lado;
personal de la empresa, accidentes internos, iliquidez (internas). Se trata de
aprovechar positivamente la experiencia estresante, para obtener un beneficio
que no estaba planeado, pero que en el momento se convierte en una oportunidad
para crear soluciones de beneficio individual, posteriormente se pueden llegar
a convertir en estándares de desempeño colectivo. (Gestiopolis, 2018)
En
conclusión, ésta es una cualidad indispensable para lograr convertirse en un
contendor de clase mundial, la decisión de afrontar estos contextos de crisis,
simplemente libera el potencial y el talento de las compañías y sus ejecutivos,
pues la resiliencia agrega valor a su competitividad. Los escenarios son
inciertos, pero se puede sacar ventaja de las dificultades. Esto, sin descuidar
y prever un plan de administración de crisis como bien lo plantea la
Universidad de Chile (2007).
Por Ricardo Escobar
Referencias
Gestiopolis. (12 de 05 de 2018). Gestiopolis.
Obtenido de Gestiopolis:
https://www.gestiopolis.com/resiliencia-y-competitividad-empresarial/
Kobasa, & Maddi.
(1984). Personalidad resistente. México: Planeta.
Schneider , B. (2006). Resiliencia.
Bogotá: Norma.
Universidad de Chile.
(2007). Gestión de crisis: nuevas capacidades para un mundo complejo.
Santiago: Centro de Gestión.
domingo, 29 de octubre de 2017
La búsqueda de la felicidad*
¿Una bonita casa en la playa? Matthieu Ricard prefiere el monasterio apartado de toda civilización donde vive, en las montañas de Nepal. ¿Una cuenta bancaria boyante? Ha entregado todo el dinero de las ventas de sus libros a la caridad. ¿Quizá un matrimonio bien avenido o una excitante vida sexual? Tampoco: a los 30 años decidió acogerse al celibato y dice cumplirlo sin descuidos. En realidad, Matthieu Ricard carece de todas las cosas que los demás perseguimos con el convencimiento de que nos harán un poco más felices. Y sin embargo, este francés de 61 años, biólogo molecular hasta que decidió dejarlo todo y seguir el camino de Buda, es más feliz que usted y yo. Mucho más feliz. El más feliz.
Científicos de la Universidad de Wisconsin llevan años estudiando el cerebro del asesor personal del Dalai Lama dentro de un proyecto en el que la cabeza de Ricard ha sido sometida a constantes resonancias magnéticas nucleares. Los resultados fueron comparados con los obtenidos en cientos de voluntarios cuya felicidad fue clasificada en niveles que iban del 0.3 (muy infeliz) a -0.3 (muy feliz). Matthieu Ricard logró -0.45, desbordando los límites previstos en el estudio, superando todos los registros anteriores y ganándose un título –“el hombre más feliz de la tierra”.
El problema de aceptar que Ricard es el hombre más contento y satisfecho del mundo es que nos deja a la mayoría en el lado equivocado de la vida. Si un monje que pasa la mayor parte de su tiempo en la contemplación y que carece de bienes materiales es capaz de alcanzar la dicha absoluta, ¿no nos estaremos equivocando quienes seguimos centrando nuestros esfuerzos en un trabajo mejor, un coche más grande o una pareja más estupenda?
Los trabajos sobre la felicidad del profesor Richard J. Davidson, del Laboratorio de Neurociencia Afectiva de la Universidad de Wisconsin, se basan en el descubrimiento de que la mente es un órgano en constante evolución y, por lo tanto, moldeable. «La plasticidad de la mente» explica entonces que no sea casualidad que durante los estudios llevados a cabo por Davidson los mayores registros de felicidad fueran detectados siempre en monjes budistas, quienes practican la meditación diariamente. Ricard lo explica en la capacidad de los religiosos de explotar esa «plasticidad cerebral» para alejar los pensamientos negativos y concentrarse sólo en los positivos. La idea detrás de ese concepto es que la felicidad es algo que se puede aprender, desarrollar, entrenar, mantener en forma y, lo que es más improbable, alcanzar definitivamente y sin condiciones.
(*) "Cambiando el rumbo" Universidad Javeriana, Colombia.
miércoles, 9 de noviembre de 2016
Poema - Algún día
Algún día caminaré y seré libre
Dejaré atrás aquellos
estériles, a su estéril seguridad,
Me iré sin dejar un domicilio donde me encuentren,
Caminaré a través de una región salvaje como un atlas
desempleado,
Y allí, dejaré el mundo
Para que sin preocupación, me maraville.
Algún día - Jame Kavanaugh
Suscribirse a:
Entradas (Atom)
